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Sábado 12 de septiembre de 2026

SOCIEDAD

Preparativos en Bolivia ante la llegada del fenómeno 'El Niño'

  • 13:02
  • Romina Castrillo

Bolivia se encuentra en plena preparación para afrontar las potenciales consecuencias del fenómeno climático conocido como 'El Niño'. Este fenómeno, que podría manifestarse en eventos extremos como sequías prolongadas y lluvias intensas, es una preocupación creciente para el país en los próximos meses.

Expertos indican que 'El Niño' está vinculado al calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico. La situación actual se complica debido a las altas temperaturas globales provocadas por el calentamiento del planeta.

Las principales preocupaciones para Bolivia incluyen la posibilidad de escasez de lluvias y la ocurrencia de precipitaciones fuertes. Estas condiciones climáticas contrastantes afectarán a diferentes regiones del país de maneras diversas.

Un análisis realizado por el biólogo Juan Alberto Rojas, de la Universidad Autónoma del Beni, señala que entre agosto y octubre hay un riesgo medio-alto, con un aumento esperado en las temperaturas y la posibilidad de sequías.

Se prevé que el riesgo aumente considerablemente entre noviembre y diciembre, momento en el cual se anticipan olas de calor que pueden impactar en la agricultura y agravar la sequía. Febrero es señalado como un mes crítico con posibles efectos históricos.

El fenómeno 'El Niño' generalmente dura entre nueve y doce meses, alcanzando su máxima intensidad entre noviembre y diciembre. Además, los efectos serán diferentes dependiendo de la región del país.

En episodios previos de 'El Niño', como en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, se registraron importantes déficits de lluvias en el altiplano y los valles, mientras que algunas zonas bajas experimentaron un aumento de las precipitaciones.

Ante esta situación, se recomienda adoptar medidas preventivas para evitar la alarma. Es esencial hacer un uso responsable del agua y que los agricultores implementen estrategias para mitigar las pérdidas que podrían derivarse de sequías, altas temperaturas o lluvias intensas.