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Sábado 12 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Protestas por la escasez de combustible se intensifican en Bolivia

  • 00:07
  • Vanessa Vacaflor

La tensión entre el Gobierno y diferentes sectores productivos de Bolivia ha ido en aumento debido a la escasez de combustible. Transportistas, industriales y la Asociación Agropecuaria (CAO) han comenzado a alzar la voz en un contexto donde las promesas de soluciones parecen no concretarse, lo que ha llevado a un ambiente propicio para movilizaciones en defensa de sus intereses.

El presidente, Rodrigo Paz Pereira, justificó a fin de año el aumento de precios en los combustibles, fijando el litro de gasolina en 6,96 bolivianos y el diésel en 9,80. Estos incrementos, según sus palabras, buscaban frenar un gasto diario de 10 millones de dólares, lo que representa cerca de 300 millones de dólares por mes.

Datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) revelan que en el primer semestre de 2024 se importaron 230 millones de dólares en mayo y 140 millones en junio, períodos que estuvieron marcados por protestas y donde se empezó a evidenciar la falta de combustible, reflejada en largas filas de vehículos en las estaciones de servicio.

Investigaciones sobre la calidad del combustible

Samuel Doria Medina, jefe de Unidad, ha criticado la gestión del Gobierno al señalar que la importación de combustible ha disminuido en un 11% comparado con 2025. Además, mencionó que el Banco Central cuenta con reservas de 470 millones de dólares, las cuales podrían ser utilizadas para garantizar el abastecimiento de combustible, aunque no se están empleando para este fin.

Por su parte, el diputado Carlos Alarcón, quien lidera la Comisión Especial de Investigación, presentó un informe que identifica a 54 personas que podrían tener responsabilidades penales y civiles en relación con la calidad del combustible importado. Alarcón ha indicado que la investigación debe incluir a las autoridades actuales del Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la ANH.

El panorama actual no es alentador, ya que la crisis de abastecimiento se hace eco de los problemas enfrentados en años anteriores. Aun así, el sector agropecuario, que representa el 16% del consumo de combustible del país y genera el 77% de los alimentos, advierte que la falta de diésel no solo afecta el transporte, sino también la producción alimentaria y, por ende, los precios de los productos en el mercado.