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Sábado 12 de septiembre de 2026

CULTURA

Retroceso del turismo en Tarija contrasta con el aumento del empleo cultural

  • 01:20
  • Romina Castrillo

El departamento de Tarija, conocido por ser un importante centro político y cultural, ha visto en los últimos años una caída en el turismo, a pesar de los esfuerzos gubernamentales por promoverlo como un motor de desarrollo. En febrero de 2026, el presidente Rodrigo Paz mencionó la llegada de delegaciones europeas para evaluar el Carnaval tarijeño como una plataforma de inversión turística para 2027. Sin embargo, las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística muestran una disminución preocupante en la ocupación hotelera, que alcanzó un casi completo lleno durante feriados largos de ese año, pero que no refleja una tendencia sostenida.

Tarija recibió 100.210 turistas en 2019, cifra que se desplomó a 33.219 en 2020 debido a la pandemia. Aunque se observó una recuperación progresiva, alcanzando 88.551 en 2023 y 87.364 en 2024, en 2025 el número de visitantes se redujo drásticamente a 64.443, marcando una caída del 26,2%, la más significativa entre las capitales departamentales del país y representando apenas el 64,3% de las cifras previas a la pandemia. En contraste, otras ciudades como La Paz y Santa Cruz mostraron estabilidad o crecimiento durante el mismo periodo.

Mientras el turismo se enfrenta a desafíos, el sector cultural de Tarija ha visto un incremento en el empleo. De acuerdo con estimaciones a partir de microdatos de la Encuesta de Hogares, el número de trabajadores en actividades culturales, de entretenimiento y recreativas creció de 551 en 2020 a 2.361 en 2025, lo que implica un aumento del 4,3 veces en el mismo lapso. Este crecimiento no parece estar vinculado directamente al número de visitantes, lo que plantea interrogantes sobre las razones detrás de este fenómeno, como la realización de ferias locales y eventos como la Vendimia Chapaca.

El Plan Territorial de Desarrollo Integral hasta 2020 indicaba que aproximadamente el 46% de la población del Valle Central de Tarija está involucrada en actividades turísticas, generando más de diez millones de dólares anuales, aunque esto representa solo el 2% del producto interno bruto departamental. El plan sucesor, vigente hasta 2026, prioriza el turismo, especialmente la Ruta del Vino y la Reserva de Sama, como claves para la recuperación económica, aunque los esfuerzos de diversificación han sido criticados por su falta de efectividad.

El crecimiento del empleo cultural también se ha observado en Cochabamba, donde se multiplicó por 6,6 entre 2020 y 2022, alcanzando 11.822 empleos y consolidándose como el tercer departamento en este sector. Además, el empleo cultural rural ha aumentado, pasando de 261 personas en 2020 a 4.757 en 2024 y 2025, lo que representa cerca del 10%-11% del total de empleo cultural.

Finalmente, la proporción de mujeres en el sector cultural ha mostrado fluctuaciones significativas, desde 24,1% en 2020 hasta un máximo de 33,1% en 2024, evidenciando una falta de políticas públicas que promuevan la equidad de género. Estos cambios en el empleo cultural y su dinámica no han formado parte de la discusión pública relacionada con el cierre del ministerio, lo que indica una desconexión entre la política cultural y las realidades laborales.