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Sábado 12 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Rodrigo Paz enfrenta críticas por reestructuración de su gabinete

  • 08:21
  • Álex Mogro

La recentreforma del gabinete del presidente Rodrigo Paz, que ha reducido el número de ministerios de 14 a 12 y ha incluido cambios significativos en posiciones clave, ha generado un nuevo debate acerca de la efectividad del Gobierno para enfrentar la crisis económica y social que atraviesa Bolivia.

Andrés Delgadillo, analista jurídico y político, expresó en el programa 'LA Radio TV Edición Tarde' que estos cambios parecen más administrativoss que una estrategia política sólida destinada a fortalecer al Ejecutivo. Criticó la destitución de figuras como José Luis Lupo, a quien considera que su salida se relaciona con su vinculación con Samuel Doria Medina y sugirió que su posible nueva función en la OEA sería como unas 'vacaciones pagadas'.

Delgadillo afirmó que el nuevo gabinete carece de líderes políticos con el peso necesario para garantizar la gobernabilidad del país. En su análisis, argumentó que la decisión de reducir ministerios no tiene sentido si no se acompaña de una estrategia clara de gestión pública. Uno de los cambios más criticados fue la eliminación del Ministerio de Planificación, lo cual, según él, refleja la falta de un proyecto nacional de desarrollo.

Además, el analista cuestionó la decisión de transformar el Ministerio de Culturas y Turismo en una simple agencia, señalando que esto representa solo un cambio administrativo sin un impacto real en la estructura del sector.

Delgadillo subrayó que el Gobierno carece de un proyecto político definido y que lo que se puede anticipar en los próximos meses es más de lo que él denomina el 'circo político' que ha caracterizado a la gestión de Paz. También expresó su preocupación por la débil coordinación entre los ministerios, los cuales no están desempeñando efectivamente su función de articuladores dentro del Ejecutivo.

El analista también hizo énfasis en que la sociedad actual parece estar desconectada de la política, mostrando una participación limitada y una falta de pensamiento crítico. 'Estamos adormecidos', dijo, refiriéndose a una ciudadanía que se ha vuelto más paciente y menos politizada.

Sobre el discurso oficial que critica el aparato estatal heredado del Movimiento al Socialismo (MAS), Delgadillo se mostró escéptico, cuestionando la permanencia de algunos antiguos operadores políticos en el gabinete, como Manuel Canelas y Walter Chávez.

Finalmente, Delgadillo apuntó que la anunciada reducción del Estado no va acompañada de una disminución del gasto público, señalando que cerca del 60% de los recursos públicos se destinan a sueldos y salarios. Criticó la persistencia de estructuras burocráticas sobredimensionadas en gobernaciones y alcaldías, argumentando que la reforma administrativa no aborda el problema subyacente de un aparato estatal que prioriza el gasto corriente sobre la inversión y la eficiencia en la gestión pública.