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Sábado 12 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Romero: "El acuerdo 50/50 es un avance, pero se debe abordar la crisis financiera de las gobernaciones"

  • 00:05
  • Romina Castrillo

Fernando Romero, secretario de Economía de la Gobernación de Tarija, abordó el impacto y los desafíos del Acuerdo 001/2026, conocido como Agenda 50/50, firmado el 5 de agosto en Sucre. Este acuerdo representa un esfuerzo significativo por reformar la administración autonómica en Bolivia, aunque aún queda mucho por hacer para lograr una distribución efectiva de recursos.

Romero enfatizó que el convenio no implica un reparto inmediato del 50% de los recursos fiscales. Más bien, se plantea como un camino hacia la creación de leyes y reformas que faciliten una mayor participación de las gobernaciones en la coparticipación tributaria. Destacó que, tras casi dos décadas de socialismo, se abre la posibilidad de que las gobernaciones puedan acceder a un porcentaje de esta coparticipación.

El secretario subrayó la importancia de revisar normativas existentes, como la Ley 154 de Clasificación de Impuestos, y de eliminar restricciones que limitan la capacidad de gasto de las gobernaciones. También se busca establecer mecanismos de alivio financiero que permitan a Tarija y otras regiones solventar sus problemas de liquidez y endeudamiento.

Uno de los aspectos más positivos del acuerdo es el reconocimiento de las limitaciones que enfrentan las autonomías en cuanto a financiamiento, lo que abre el debate sobre cómo mejorar sus competencias y recursos. Actualmente, las gobernaciones enfrentan un incremento en sus responsabilidades sin contar con el financiamiento necesario para cumplirlas, lo que resulta insostenible.

Sin embargo, Romero señaló que, pese a las expectativas, los beneficios financieros del acuerdo podrían tardar en materializarse, dejando a las gobernaciones en una situación complicada mientras se llevan a cabo los estudios y diagnósticos pertinentes.

El riesgo de que el acuerdo se quede solo en un documento sin una implementación efectiva es real, ya que no se establecen porcentajes claros ni cronogramas específicos. La voluntad política será crucial para transformar estos compromisos en acciones concretas que beneficien a las gobernaciones y a sus poblaciones.

Por último, Romero expresó que para que la Agenda 50/50 tenga éxito, es fundamental que se establezcan metas claras y que se garantice un financiamiento adecuado a lo largo del tiempo. Esta iniciativa debe traducirse en leyes que permitan una mayor autonomía y financiamiento efectivo para las gobernaciones bolivianas.