Tarija refuerza su atractivo turístico a través de festividades religiosas
La festividad de la Virgen del Rosario, que se lleva a cabo cada año en el barrio El Molino de la ciudad de Tarija, está programada para este primer domingo de octubre. Esta celebración es parte de un esfuerzo mayor por parte de la comunidad para mantener vivas sus tradiciones religiosas y al mismo tiempo fomentar el turismo en la región.
El pueblo tarijeño ha continuado con sus festividades religiosas desde la celebración de la Virgen de Chaguaya y la Fiesta Grande de San Roque, esta última reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Además, la devoción también se manifestó en la reciente fiesta de la Virgen de Guadalupe en Entre Ríos, reflejando la profunda tradición católica del departamento.
La festividad de la Virgen del Rosario es una muestra de la religiosidad tarijeña, que también se caracteriza por sus rituales únicos, como los combates de latigazos que se realizan en el Campo Santo de La Cahuarina. Los eventos religiosos se complementan con actividades culturales y gastronómicas, ofreciendo una experiencia completa a los visitantes.
El director de Turismo y Cultura de la Alcaldía de Cercado, Edmundo Montellanos, destacó que estas festividades no solo forman parte del calendario cultural, sino que también son una alternativa atractiva para los turistas que visitan Tarija en esta época del año. La combinación de fe, cultura y gastronomía es clave para posicionar a la ciudad como un destino turístico.
La festividad de la Virgen de Guadalupe, que se celebrará en Sella Quebrada, es otra de las conmemoraciones importantes dentro del calendario religioso de Tarija. El concejal Rivelino Zenteno subrayó la importancia de estas actividades como un reflejo de la devoción de los tarijeños y la necesidad de mejorar su organización para aumentar la participación ciudadana.
El concejal enfatizó que el objetivo es impulsar el turismo en Tarija mediante la inclusión de actividades como misas, procesiones, cabalgatas y la oferta de comida criolla, asegurando así que estas festividades no solo sean momentos de fe, sino también de atracción para visitantes.