Valeria Mena comparte su historia personal, la poesía y sus sueños antes de Miss Universo
En una conversación informal de cuarenta minutos, Valeria Mena Ferreira, la nueva Miss Bolivia Universo 2026, comenzó con un instante inesperado debido a un accidente automovilístico menor. Sin embargo, esto no impidió que compartiera su historia de vida con humor y autenticidad, destacando su personalidad natural y carismática.
A sus 23 años, Valeria ha hecho historia al traer la corona de Miss Bolivia a Oruro, un hecho que va más allá de lo superficial. Su vida está marcada por la pérdida de su padre, un ingeniero mecánico que le enseñó importantes lecciones. Valeria recuerda sus palabras sobre la aceptación de la imperfección, lo que ha contribuido a forjar su fortaleza tras su fallecimiento. Su madre, tras la muerte de su esposo, asumió la dirección de la empresa familiar de metalmecánica, lo que ha motivado a Valeria a cursar una maestría en gestión de proyectos para apoyarla.
Durante la competencia, en lugar de presentar un currículum convencional, Valeria optó por recitar un poema que escribió para su madre, parte de una colección que espera publicar en el futuro. Al compartir sus sentimientos y experiencias sobre su familia y su amor por Bolivia, buscó ser auténtica ante el jurado.
Su habilidad para comunicarse en varios idiomas tiene su propio trasfondo. Tras enfrentar un momento difícil en una entrevista anterior donde se quedó en blanco, decidió demostrar su dominio del español, inglés e italiano durante la competición, superando las críticas y mostrando su compromiso.
Valeria también ha mantenido un fuerte vínculo con sus raíces. A pesar de sus viajes a Italia, donde aprendió a coser y se llenó de cultura, su corazón sigue latiendo al compás de las tradiciones orureñas. Ella se siente profundamente conectada con la Morenada, la Diablada y los Caporales, y tiene un cariño especial por la Virgen del Socavón.
Entre sus experiencias más emotivas, destaca su relación con la señora Alison, una mujer de más de setenta años que conoce en el centro Provida, así como el papel fundamental de su perrita Frida, quien llegó a su vida en un momento de duelo. Frida le ha brindado apoyo emocional, ayudándola a recuperar la alegría. Irma, su niñera de toda la vida, también ha sido un pilar importante en su vida.
Con su participación en Miss Universo programada para noviembre en Puerto Rico, Valeria está decidida a aprovechar al máximo el tiempo que tiene antes de partir, enfocándose en cumplir con sus objetivos y sueños, tal como su padre le enseñó.