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Martes 27 de octubre de 2026

ECONOMÍA

YPFB creció de 800 a más de 8.000 funcionarios en 17 años

  • 01:54
  • Ernesto Echalar

Durante una reciente entrevista en La Radio TV, Raúl Velasquez, especialista en hidrocarburos, junto a Jorge Jiménez de la Fundación Jubileo, discutieron el estado actual de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y su evolución desde su nacionalización en 2006.

Velasquez destacó que Bolivia ha pasado de ser un exportador neto de hidrocarburos a un país importador, con caídas drásticas en la producción de gas y líquidos del 57% y 64%, respectivamente. En la actualidad, el país importa el 95% del diésel y el 60% de la gasolina.

El especialista argumentó que la política rentista y la creación de un monopolio estatal han llevado a una gestión deficiente de YPFB, lo que ha impedido la llegada de inversión extranjera al sector. Además, mencionó que la ley de hidrocarburos establece ciertas restricciones que limitan la capacidad de la empresa para atraer capital.

En 2006, YPFB contaba con aproximadamente 800 empleados, mientras que en la actualidad, el número ha aumentado a más de 8.000, abarcando diversas áreas como la refinación y exploración. A pesar de la caída en la producción, la empresa continúa contratando personal.

Velasquez también criticó la inestabilidad en la dirección de YPFB, mencionando que en 21 años, la empresa ha tenido 17 presidentes interinos, lo que refleja una falta de continuidad y dirección estratégica. Según él, la selección de estos presidentes no sigue un proceso claro ni competitivo.

Finalmente, el experto concluyó que más que una intervención en YPFB, se requiere un programa de reforma institucional que permita mejorar la gestión y eficiencia de la empresa, recordando que Bolivia tiene antecedentes en reformas exitosas en otras áreas.

"No estamos de acuerdo en que deba desaparecer Yacimientos, el problema no es que sea estatal, sino cómo se lo administra".

El análisis de la situación de YPFB pone de manifiesto la necesidad de un enfoque renovado que priorice la sostenibilidad y la inversión, para revertir la tendencia actual y posicionar a Bolivia nuevamente como un jugador clave en el sector hidrocarburífero.