Diputado advierte que la escasez de combustible podría extenderse hasta fin de año por problemas financieros del Gobierno
El diputado José Luis Porcel, quien forma parte de los pocos legisladores que ha revisado el Presupuesto General del Estado Reformulado para 2026, alertó sobre la posibilidad de que las largas filas para adquirir combustible continúen hasta finales de este año. Según su análisis, esto se debe a la escasez de recursos y divisas que el Gobierno enfrenta para realizar las importaciones necesarias, sumado a una deuda de aproximadamente 700 millones de dólares con sus proveedores.
Porcel explicó que en la actualidad el Gobierno se ve obligado a importar combustible bajo condiciones de crédito, lo que podría hacer que su situación financiera se complique aún más a menos que se logren recuperar las reservas internacionales. "Seguiremos estirando los recursos para conseguir algo de combustible, y esto podría prolongarse, al menos, hasta fin de año", señaló en una entrevista con Erbol.
El legislador enfatizó que la principal esperanza para mejorar la liquidez financiera del país radica en una posible "operación de salvataje" a través de un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI). Aclaró que una vez que se envíe el contrato a la Asamblea Legislativa, el proceso de aprobación podría tardar entre seis y siete semanas, y si se obtiene la luz verde, los primeros desembolsos no llegarían antes de octubre o noviembre. Sin embargo, enfatizó que los 1.900 millones de dólares comprometidos por el FMI no son fondos disponibles de inmediato, ya que parte de esa suma se destinaría al servicio de la deuda externa.
El diputado también abordó el tema de la normalización del suministro de combustibles, indicando que en el mejor de los escenarios, la situación podría mejorar hacia fin de año. No obstante, advirtió que si no se concretan las condiciones esperadas, la crisis podría extenderse, sobre todo en el acceso al diésel.
Porcel también mencionó que la aprobación del crédito podría verse retrasada por la necesidad de revisar sus condiciones, incluyendo las tasas de interés y los plazos de pago. En cuanto a las causas de la escasez de divisas, el legislador destacó que estas impactan directamente en la capacidad del país para importar bienes, incluidos los combustibles.
Identificó cuatro fuentes de divisas: la balanza comercial, la inversión extranjera directa, las remesas de bolivianos en el exterior y los préstamos internacionales. Sin embargo, alertó que actualmente la inversión extranjera en el sector petrolero es prácticamente nula, lo que agrava aún más la situación. Además, aunque las remesas siguen siendo una fuente de ingresos, su contribución sigue siendo limitada, mientras que los flujos de créditos externos apenas están comenzando a recuperarse.
"Sin un aumento en la llegada de créditos, la situación no mejorará", concluyó Porcel, haciendo hincapié en las dificultades que enfrenta el país para mejorar la disponibilidad de dólares y satisfacer sus necesidades de importación.