Sector del transporte y agro enfrentan al Gobierno por el diésel
El reciente cambio en la venta de diésel ha generado dos conflictos significativos para el Gobierno, con los transportistas de combustibles y el sector agropecuario presionando por soluciones. Los cisterneros han programado un paro a nivel nacional para el lunes 24 de agosto debido a deudas pendientes de YPFB y ajustes necesarios en sus tarifas de flete. Por otro lado, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha convocado un congreso extraordinario para el 27 de agosto, donde buscarán la derogación del Decreto Supremo 5676, que incrementó el precio del diésel para ciertos grandes consumidores a Bs 18 por litro.
Sergio Kosky, representante de los cisterneros, expresó que esta acción es resultado del incumplimiento de YPFB con compromisos previos, incluyendo el pago de saldos atrasados y una revisión de tarifas. El sector enfrenta dificultades operativas, como el acceso al combustible y largas esperas para la carga, lo que pone en riesgo el suministro de gasolina y diésel a las estaciones de servicio.
El paro de los cisterneros es especialmente preocupante, ya que son esenciales para el transporte de combustibles. Un conflicto de este tipo podría resultar en el desabastecimiento de las ciudades, que ya enfrentan problemas de suministro. Esto es relevante dado el reciente acuerdo entre YPFB y los transportistas, donde se acordó la cancelación de deudas y la creación de mesas de trabajo para discutir tarifas.
En paralelo, la CAO critica el nuevo decreto que establece precios diferenciados para el diésel, argumentando que incrementará los costos de producción. Klaus Frerking, su presidente, indicó que la norma no fue discutida con los productores antes de su implementación, y advierte que el alza de precios afectará a la cadena agropecuaria, impactando en productos como maíz y sorgo.
El diésel es utilizado en prácticamente toda la cadena agropecuaria, desde la preparación de terrenos y la siembra hasta la cosecha, transporte y comercialización.
La CAO también ha expresado su preocupación por la posible especulación y el surgimiento de un mercado negro, dado que convivirán precios de Bs 9,80 y Bs 18 por litro. Este contexto se agrava con problemas de abastecimiento que ya sufre el agro, lo que podría repercutir en la seguridad alimentaria del país.
YPFB está intentando mitigar el impacto sobre el transporte terrestre reactivando el uso del ferrocarril para el transporte de combustibles, sin embargo, esta alternativa no puede sustituir completamente a las cisternas en la distribución final hacia las estaciones.
Si el paro de los cisterneros se lleva a cabo, se podría complicar aún más la logística de abastecimiento. A su vez, si el congreso de la CAO decide adoptar nuevas medidas, el Gobierno enfrentará un doble desafío desde el sector productivo.