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Sábado 12 de septiembre de 2026

ECONOMÍA

El Niño podría llevar la economía boliviana a una caída de hasta el 5%

  • 01:09
  • Romina Castrillo

La llegada de un fenómeno de El Niño severo podría intensificar la recesión económica que vive Bolivia, llevando la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) a un 5%. Esta advertencia fue realizada por Ramiro Cavero, economista y exministro de Desarrollo Sostenible, durante el Foro BCP titulado “Bolivia frente al Niño: Perspectivas climáticas, impactos y estrategias de prevención para 2026–2027.”

Cavero explicó que, actualmente, se estima una caída del 3,6% en la economía, pero los efectos de El Niño podrían sumar entre 0,5 y 1,5 puntos adicionales a esta contracción, dependiendo de la severidad del fenómeno.

Este riesgo climático se presenta en un contexto de alta vulnerabilidad económica, caracterizado por un déficit fiscal que alcanza el 9% del PIB y una preocupante escasez de divisas y combustibles. Además, las reservas líquidas son bajas y los ingresos por exportaciones de gas han disminuido significativamente.

El especialista también destacó el deterioro de la balanza energética de Bolivia, que ha visto caer sus exportaciones de gas de aproximadamente $us 6.000 millones a cerca de $us 1.000 millones. En contraste, las importaciones de combustibles han aumentado, alcanzando unos $us 3.000 millones anuales, lo que representa una pérdida estructural de alrededor de $us 8.000 millones.

Frente a esta compleja situación, Cavero indicó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por $us 1.900 millones y la posibilidad de financiamiento adicional de organismos como el FLAR, el Banco Mundial y la CAF, son oportunidades clave para estabilizar la economía, recuperar reservas y generar confianza en el país.

No obstante, el economista advirtió que el acceso a esos recursos implica la imperiosa necesidad de reducir el déficit fiscal. Para ello, sugirió disminuir el gasto corriente, eliminar duplicidades en el Estado, revisar la operativa de empresas públicas y saldar deudas pendientes con proveedores y exportadores, así como recuperar el crédito para el sector productivo.

Respecto a la llegada de El Niño, Cavero enfatizó la urgencia de fortalecer las capacidades de prevención. Propuso mejorar la información meteorológica disponible para las gobernaciones y municipios, así como facilitar financiamiento para inversiones en riego, almacenamiento de agua y adaptación de cultivos.

En resumen, Bolivia enfrenta un doble reto: corregir sus desequilibrios económicos y prepararse para un fenómeno climático que podría agravar aún más su situación actual.