Fitch Ratings cuestiona la sostenibilidad de las reservas internacionales en Bolivia
Fitch Ratings ha emitido un informe en el que expresa su preocupación por la situación de las reservas internacionales de Bolivia. A pesar de la flexibilización en el régimen cambiario y del apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), la agencia ve riesgos en la acumulación sostenida de divisas en el país.
En su análisis, Fitch destaca que las reservas en moneda extranjera, sin incluir el oro, experimentaron una notable disminución al pasar de 897 millones de dólares a finales de mayo a 472 millones en julio. Esto ocurrió a pesar de la emisión de un bono soberano de mil millones de dólares en ese periodo.
Aunque las reservas se habían recuperado a aproximadamente 800 millones de dólares para el 14 de agosto, la calificadora considera incierto si este aumento representa el inicio de una tendencia positiva y sostenida.
Desafíos en el contexto económico
Fitch también mencionó que persisten informes sobre escasez de combustibles, lo cual podría ocultar una mayor demanda de divisas. En este contexto, el Banco Central de Bolivia (BCB) ha autorizado intervenciones para controlar la volatilidad del dólar.
La agencia advirtió que los niveles bajos y persistentes de reservas líquidas podrían limitar la capacidad del BCB para manejar el tipo de cambio bajo el nuevo esquema, además de afectar el cumplimiento de obligaciones externas.
A corto plazo, Fitch anticipa que las reservas podrían aumentar gracias a los desembolsos del FMI, aunque aún no se tiene claridad sobre el monto y el cronograma de estos recursos. También enfatizó que el programa financiero necesita ser aprobado por la Asamblea Legislativa en un clima político tenso, acentuado por la reciente censura al ministro de Economía.
Por último, Fitch concluyó que la acumulación sostenida de reservas dependerá de ajustes económicos más amplios que acompañen el nuevo régimen cambiario, siendo el ajuste fiscal un elemento clave, aunque con perspectivas inciertas. El Gobierno de Rodrigo Paz ha proyectado una reducción del déficit fiscal al 9% del PIB para 2026, en comparación con el 10,3% de 2025.