Marinkovic sugiere liberar el mercado de combustibles y poner fin al monopolio de YPFB
El senador Branko Marinkovic ha renovado su propuesta de reformar el sector de combustibles en Bolivia, sugiriendo que se permita la participación del sector privado en la importación, almacenamiento, transporte y venta de carburantes, eliminando la intermediación de YPFB.
Esta iniciativa no es nueva; Marinkovic ya había manifestado en abril que el modelo estatal había fracasado, argumentando que la nacionalización no ha resultado en la disponibilidad de gas ni en soluciones a la crisis, evidenciada por las largas filas para obtener diésel.
La propuesta se materializó en un proyecto de ley, que Marinkovic presentó junto a los senadores Ernesto Suárez y Kathia Quiroga. La iniciativa permitiría que empresas tanto nacionales como extranjeras importen gasolina, diésel y otros combustibles sin restricciones de cuotas o autorizaciones previas.
Entre las medidas más controversiales se incluye la reducción del IVA para combustibles importados, que pasaría del 13% al 3%, además de eliminar otros impuestos para facilitar la entrada de la inversión privada. El proyecto también propone disolver la ANH y crear una nueva autoridad técnica encargada de garantizar calidad y seguridad, sin poder para asignar cuotas de importación.
Cambio en la política gubernamental
La propuesta de Marinkovic cobra importancia en el contexto actual, ya que el Gobierno de Rodrigo Paz ha comenzado a tomar medidas similares. Tras intervenir YPFB, el Ejecutivo anunció su intención de retirar a la estatal de la comercialización de combustibles y dar un mayor espacio al sector privado.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, indicó que se han realizado reuniones con empresas privadas interesadas en importar carburantes. La meta del Gobierno es que YPFB se concentre en actividades de exploración, explotación y refinación de recursos.
Rodrigo Paz también ha mencionado que el Gobierno busca reducir la participación de YPFB en la importación y comercialización, además de eliminar subsidios y establecer mecanismos de protección para los sectores más vulnerables.
Así, lo que Marinkovic propone como un cambio radical al modelo actual empieza a alinearse con las estrategias del Gobierno. La incógnita que persiste es cuáles serán las reglas del nuevo mercado y si esta apertura realmente solucionará el problema de las filas sin crear otro tipo de monopolio privado.
Se nacionalizó, no hay gas, no hay plata, hay filas.